El Centro de Gestión Ambiental Villa María - Villa Nueva abrió sus puertas para dar paso a una de las obras más importantes en materia de sustentabilidad, infraestructura e innovación llevadas adelante en la ciudad.
Los recuperadores urbanos y las cooperativas que los agrupan se capacitan sobre la actividad que desarrollarán, con vistas a la puesta en marcha del Centro Urbano de Gestión Ambiental, que se producirá en el mes de septiembre.
En el Centro Urbano de Gestión Ambiental ya se fabricaron los primeros bancos de plaza elaborados con material plástico reciclado. Allí dos cooperativas recuperan el material que se transforma en madera plástica.
El Centro Urbano de Gestión Ambiental ya cuenta con maquinaria para cortar caucho de neumáticos. De esta manera se logra reducir el volumen del material que se recibe a través de la recolección diferenciada de residuos.
Están en funcionamiento las nuevas maquinarias que permitirán reciclar residuos para la fabricación de madera plástica. Se trata de inversiones de la Municipalidad de Villa María que son financiadas por la Unión Europea.
La Municipalidad de Villa María entregó equipamiento a los integrantes de las dos cooperativas que se encargan de las tareas de recuperación de los residuos sólidos urbanos que se recogen en la ciudad.
En el Parque de la Biodiversidad producen plantas para forestación, restauración ecológica y fortalecimiento de espacios verdes, con el objetivo de alcanzar los 20 mil ejemplares durante esta primera etapa.
Se recolectarán botellas plásticas vacías durante el Primavera Live para la construcción de ladrillos ecológicos, en el marco del proyecto “La Calera Verde y Activa”, que forma parte del Programa VM Piensa y Propone.
Ubicado entre el Centro Cívico y la Legislatura, el nuevo espacio incorpora 255 árboles y más de 16 mil plantas, además de senderos, juegos infantiles inclusivos y sectores deportivos.
La iniciativa privada demandó una inversión de USD 30 millones y cuenta con una capacidad instalada de 40 MW, a partir de 58.500 paneles solares distribuidos en 75 hectáreas.
Se llevó a cabo la segunda etapa de “Un árbol para crecer juntos”, el proyecto impulsado por EcoAcción que propone que cada niño nacido en Bell Ville tenga su propio ejemplar para cuidar y ver crecer junto a él.