Córdoba revoluciona el mercado energético con blockchain y fija plan maestro hacia 2030

La Provincia ya viene implementando tecnología blockchain para tokenizar la energía renovable, permitiendo que cualquier ciudadano invierta desde 100 dólares en parques solares y reciba descuentos directos en su factura eléctrica.

General05/02/2026EcoObjetivoEcoObjetivo
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Amplían la base de la generación distribuida en la provincia de Córdoba.Foto: Archivo.

Córdoba cuenta con más de 1.400 instalaciones de generación distribuida y proyecta multiplicar por 40 su capacidad renovable para alcanzar 800 megavatios de energía limpia hacia el cambio de década. 

El modelo “democratiza” el acceso energético mediante loteos virtuales y billeteras digitales, transformando a usuarios comunes en protagonistas de la transición energética con reducción del 25 por ciento en emisiones del sistema eléctrico provincial. 

En un cambio de paradigma completamente innovador, los vecinos cordobeses hoy por hoy pueden generar su propia energía limpia y compartir sus excedentes a cambio de descuentos directos en su factura eléctrica. 

La electricidad ha dejado de ser un servicio invisible para estar presente en cada gesto diario, desde el uso de celulares hasta la industria. 

Es por esto que el Gobierno de Córdoba ha decidido innovar radicalmente en la manera de producirla y de distribuirla.

De esta forma, se ha consolidado un mercado único en Argentina, que ahora sube la apuesta con tecnología blockchain y con un plan maestro hacia 2030.

El camino hacia esta transformación comenzó formalmente en 2018, con una ley que cambió el mapa energético cordobés. 

Desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, junto a más de 70 organizaciones públicas y privadas, se impulsó un cambio cultural profundo para facilitar el acceso a los recursos.

Hoy Córdoba cuenta con más de 1.400 instalaciones de generación distribuida, que incluyen parques solares, biodigestores y sistemas híbridos. Este modelo, conocido como “Generación Distribuida Clásica”, permite que cualquier usuario instale equipos en su hogar o empresa.

Blockchain y tokenización

La Provincia ha dado un salto tecnológico al incorporar blockchain para convertir la fuerza del sol, el viento o los residuos en unidades de valor digital.

El nuevo esquema de generación comunitaria permite tokenizar la electricidad generada, monetizar los excedentes inyectados a la red y emitir certificados por reducción de emisiones. 

Esto facilita el acceso a niveles inéditos: a través de billeteras virtuales y loteos energéticos, cualquier persona puede participar y ser protagonista de buenas prácticas climáticas.

La barrera de entrada a este programa es mínima: con apenas 100 dólares, cualquier usuario puede invertir desde su celular en un parque solar y ver el impacto reflejado directamente en los descuentos de su factura eléctrica. 

Ya no hace falta ser dueño de una fábrica o un campo, por lo que la transición energética pasó de ser exclusiva a colectiva.

Casos reales y territorio inteligente

Este modelo no es una promesa teórica. Instituciones como la Asociación Gremial de Empleados de Comercio de Córdoba (Agec) y empresas como Grupo Maipú ya iniciaron este proceso, demostrando que el sistema es viable, eficiente y escalable.

Para lograrlo, Córdoba emplea inteligencia territorial: un sistema integrado de datos georreferenciados que cruza información sobre recursos energéticos, redes eléctricas, biomasa disponible, usos del suelo y demandas locales. Esto permite orientar inversiones, definir zonas prioritarias y planificar con precisión.

Plan hacia el 2030

Con las bases ya operativas, Córdoba lanza un plan, cuyo objetivo es transformar de raíz el sistema eléctrico provincial. La meta es multiplicar por 40 la capacidad renovable de 2025 y alcanzar 800 megavatios de generación limpia hacia 2030.

Se reducirá un 25 por ciento las emisiones del sistema eléctrico provincial y se incrementará la competitividad industrial. Además, se generarán nuevas oportunidades económicas en todo el territorio, descentralizando inversiones y fortaleciendo las cadenas de valor local.

Más allá de los números, tokens o megavatios, lo que se busca es dar respuesta a tres desafíos globales: seguridad energética, seguridad alimentaria y seguridad hídrica. 

Según el Gobierno de Córdoba, la ciudadanía deja de ser espectadora pasiva para convertirse en protagonista. Invertir, generar, consumir responsablemente y participar de mercados energéticos ya no es patrimonio exclusivo de grandes empresas, ya es parte de una nueva cultura que Córdoba lidera.

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