COP26: países vulnerables al cambio climático piden a los desarrollados más financiación

General 09 de noviembre de 2021 Por EcoObjetivo
La continuidad de la COP 26 tiene el lema "Adaptación, pérdidas y daños". El mensaje es para los países desarrollados, para mantener su promesa de financiación a los pequeños estados que ya lo están perdiendo todo.  
ECOOBJETIVO FOTO COP 26 FIJI CICLON
El ciclón Winston dejó su huella en Fiyi, una muestra del impacto del cambio climático. Foto: news.un.org - (C) UNICEF/Sokhin.

"Del océano surgió la vida, la paz y nuestro confort,

un mundo desconocido para la mayoría pero que era uno para mi gente...

Algún día recordaremos un tiempo en el que nuestros hogares se erigían orgullosos y altos,

porque hoy ya no se tienen en pie. Ese lugar lo ocupa ahora el océano".

El octavo día de la Conferencia sobre el Clima, COP26, arrancaba con un poema recitado por una activista de Papúa Nueva Guinea. Sus palabras resonaban en una sala de reuniones de la zona azul.

"Nunca sabremos cuando la marea subió y se tragó nuestros hogares. Nuestras culturas, nuestras lenguas y nuestras tradiciones se las llevará el océano. Cuando dicen ‘para 2030 o 2050’, ¿cómo pueden establecer esos plazos de nueve a 29 años cuando mi pueblo ha demostrado que tenemos que actuar ya, que no hay tiempo que perder?", dijo, explicando que el océano que una vez dio vida a su pueblo, ahora se ha convertido en su verdugo.

No estaba sola. A pocos metros, en otra sala, una joven y superviviente del súper tifón Haiyan que azotó Filipinas hace hoy exactamente ocho años, tenía un mensaje para el mundo.

"Dejaron de contar cuando el número de muertos llegó a 6.000, pero todavía hay 1.600 cuerpos desaparecidos. Hoy seguimos pidiendo justicia para nuestros amigos y familiares que perdieron la vida a causa de los desastres climáticos. Los jóvenes filipinos luchan por un futuro que no esté plagado de ansiedad y miedo porque otro Haiyan pueda llegar en cualquier momento y arrebatar la vida y los sueños de nuestros seres queridos. No merecemos vivir con miedo", dijo.

Para ella, la COP26 debe ser el espacio para defender el "programa de pérdidas y daños".

"Hoy hace exactamente ocho años que Haiyan cambió drásticamente la vida de los filipinos, los efectos del cambio climático son cada vez peores. No tendrían que estar esperando aún que se haga justicia", aseguró, y añadió que las empresas y otros emisores de carbono deberían ser responsables.

La lucha por las pérdidas y los daños

El término 'pérdidas y daños' está recogido en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y se utiliza para referirse a los daños que el cambio climático, causado por el ser humano, está provocando.

Sin embargo, la respuesta adecuada a esta cuestión ha sido objeto de disputa desde la adopción de la Convención. Establecer la responsabilidad y la indemnización por pérdidas y daños ha sido un objetivo que se viene persiguiendo desde hace tiempo en las negociaciones para los países vulnerables y en desarrollo de la Alianza de Pequeños Estados Insulares y el Grupo de Países Menos Adelantados. Pero los países ricos se han resistido a debatir el tema a lo largo de los años.

"Seis años después del Acuerdo de París, que tiene su propio artículo sobre pérdidas y daños, los países pequeños todavía tienen que luchar para tener un tema de la agenda sobre pérdidas y daños en la COP", dijo un representante de la ONG Climate International durante una conferencia de prensa.

En cuanto al otro gran tema del día, la adaptación, también está ligada a la financiación. Los líderes de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo dejaron claro que los compromisos de la semana pasada en materia de bosques, agricultura, financiación privada y otros asuntos son insuficientes.

"Acogemos con satisfacción los nuevos compromisos contraídos la semana pasada, pero con el debido respeto, para ser honesto, no puedo estar entusiasmado con ellos (...) Faltan varias promesas nuevas, y otras vienen con compromisos insuficientes que sólo han conseguido poner obstáculos en el camino que lleva a la ruta errónea de los 1,5 grados de calentamiento", dijo Frank Bainimarama, primer ministro de Fiyi.

Una promesa rota

El anuncio de la semana pasada de que la promesa de 100.000 millones de dólares anuales para la financiación del clima en los países en desarrollo se retrasará de nuevo era el gran tema tabú de la Conferencia, pero muchos líderes de estos países lo pusieron sobre la mesa.

"Las naciones desarrolladas nos están fallando, son las que tienen los recursos y la tecnología para marcar la diferencia y, sin embargo, han dejado fuera de la mesa el potencial de las energías limpias y la adaptación al no cumplir la promesa de entregar 100.000 millones durante dos años consecutivos (...) A nosotros, los más vulnerables, se nos dice que nos aguantemos y esperemos hasta 2023", añadió Bainimarama.

El primer ministro recordó que, desde la firma del Acuerdo de París, trece ciclones han azotado las Fiyi, y afirmó que no debería haber una demora para desarrollar la resiliencia. Para ello se necesita dinero "simple y llanamente".  

"Estoy preparado, junto con cada uno de los fiyianos, a hacer lo necesario para asegurar nuestra cadena alimentaria y garantizar el crecimiento de nuestra economía insular. Tenemos soluciones y siempre estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia", destacó, y dijo a los delegados que también han ofrecido ya refugio a los habitantes de las naciones insulares de Kiribati y Tuvalu en caso de que sus hogares sean los primeros en desaparecer.

El ministro Simon Stiell, de Granada, también comentó que las promesas hechas la semana pasada deben traducirse en actuaciones significativas sobre el terreno.

"Para nosotros, en las islas, el cambio climático no es algo abstracto. Es real y se vive todos los días, y si la mitigación es un maratón que nos lleva a ese objetivo del 1,5, la adaptación es el sprint mientras luchamos contra los efectos y la urgencia de proteger la vida y los medios de subsistencia", subrayó.

Por su parte, Kathy Jetñil-Kijiner, enviada climática de las Islas Marshall, dijo que la ciencia está empezando a revelar que las medidas de adaptación van a costar mucho más de 100.000 millones de dólares al año.

"Hablamos de varios miles de millones de dólares para aplicar nuestros planes nacionales de adaptación. Hemos recibido estudios preliminares que nos muestran estimaciones de decenas de miles de millones para la recuperación de tierras, la elevación de partes de nuestras tierras y la migración interna. Cuando negociemos un nuevo objetivo de financiación para 2025, debe estar basado en la ciencia. El primer objetivo era una estimación", explicó.

 

Fuente: news.un.org

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