
Decomponology: un juego para descubrir qué pasa con el carbono bajo los pies
EcoObjetivo


Un grupo interdisciplinario de la Facultad de Agronomía de la UBA creó Decomponology, un juego de ruletas, cartas y fichas que convierte los procesos del suelo en una partida de 20 minutos. La propuesta permite seguir el recorrido del carbono y descubrir cómo el ambiente y las decisiones de manejo pueden cambiar su destino.
Una ficha representa el carbono que ingresa al suelo a través de un residuo vegetal. A partir de ahí, comienza un recorrido con varios destinos posibles: puede permanecer en el suelo, transformarse, pasar a otro reservorio o perderse hacia la atmósfera o el agua. El camino dependerá del azar, pero también de las decisiones de los jugadores.
Esa es la propuesta del juego creado por el Grupo de Estudio y Trabajo (GET) Decomponologxs de la FAUBA para explicar de manera participativa qué ocurre con la materia orgánica y el carbono en el suelo.
El grupo reúne a docentes, investigadores, becarios y estudiantes de distintas disciplinas. Sus integrantes comenzaron a reunirse de manera informal en 2010 con el interés común de comprender el funcionamiento del suelo y discutir sus formas de manejo desde aportes de la ecología, la edafología, la microbiología y la agronomía.
La idea del juego surgió mientras preparaban una revisión de divulgación científica. Buscaban integrar dos procesos que suelen estudiarse por separado: la descomposición de los residuos vegetales y lo que sucede con esos materiales una vez que ingresan al suelo.
“Nos dimos cuenta de que el juego permitía representar esa complejidad: procesos que ocurren al mismo tiempo, en distintas dimensiones y que se van relacionando entre sí”, explicaron desde el GET. Luego de publicar el trabajo, comenzaron a recibir consultas de lectores interesados en utilizar el juego y decidieron avanzar con su desarrollo.
¿Cómo funciona el juego?
En el tablero, las fichas representan el carbono que ingresa desde los residuos vegetales y se desplazan por distintos reservorios dentro o fuera del suelo. Las ruletas determinan algunos de sus posibles destinos: las fichas pueden permanecer en el mismo lugar, pasar a otro reservorio o perderse hacia la atmósfera o el agua.
No todos los caminos tienen las mismas probabilidades. Por ejemplo, es más probable que el carbono de un residuo vegetal sobre el suelo se pierda por respiración que aquel asociado a los minerales, donde se encuentra más protegido.
También hay cartas que representan procesos biológicos y físicos, cambios ambientales y diferentes formas de manejo. Cada jugador decide qué fichas poner en juego y cuándo utilizar sus cartas, que pueden modificar tanto el recorrido propio como el de los demás participantes.
La combinación entre azar y estrategia busca reproducir otra característica del suelo: mientras algunos procesos no están directamente regulados por las decisiones humanas, otros sí pueden modificarse a partir del manejo.
El juego también permite comparar distintos ecosistemas y escenarios para observar cómo cambia la cantidad de carbono que ingresa al suelo, dónde se almacena y cuánto se pierde. Así, los jugadores pueden experimentar cómo interactúan la vegetación, las condiciones ambientales y las prácticas de manejo.
Transformar esos procesos en reglas y materiales implicó encontrar un equilibrio. “El mayor desafío fue encontrar un equilibrio entre simplificar y mantener la complejidad del funcionamiento del suelo”, señalaron sus creadores.
La versión actual está destinada principalmente a estudiantes universitarios de grado y posgrado con conocimientos básicos de biología, ecología o ciencias del suelo, y las partidas duran entre 20 y 30 minutos. Sin embargo, sus reglas pueden adaptarse para talleres, actividades educativas y propuestas de divulgación destinadas a otros públicos.
Fuente: Sobre La Tierra/FAUBA




Oliva: se inauguró un vivero inclusivo para promover el trabajo y la autonomía

Córdoba fortalece la gestión de especies exóticas invasoras en sus bosques nativos

Educación Ambiental Integral: lanzan formación docente que integra arte y energía


La Escuela Rabindranath Tagore recibió el premio de "Separar tiene premio"




Educación Ambiental Integral: lanzan formación docente que integra arte y energía

Córdoba fortalece la gestión de especies exóticas invasoras en sus bosques nativos

Oliva: se inauguró un vivero inclusivo para promover el trabajo y la autonomía



